Derribando mitos por un fútbol más inclusivo: ¿Por qué no hay divisiones infantiles mixtas?

¿Existen tantas diferencias genéticas entre un hombre y una mujer? ¿Si un niño y una niña entrenan igual pueden tener el mismo rendimiento? Divisiones infantiles mixtas, para que el fútbol femenino crezca en serio.

Por Ignacio Di Benedetto – En los últimos días Mario Pergolini, vicepresidente primero de Boca Juniors, realizó declaraciones, cuánto menos polémicas, acerca del fútbol femenino. En una entrevista con el portal Detaco.com, el directivo sostuvo que al femenino le falta nivel y que eso “le quita interés, y propuso un “cambio de reglamento“. A raíz de esto, se abre el debate. ¿Por qué el fútbol femenino en Argentina es “menos atractivo” que el masculino? ¿Qué herramientas tienen las chicas? ¿Qué hacen los clubes y la AFA para que el femenino crezca?

Para analizar la situación, hay que exponer la primer gran diferencia entre el fútbol masculino y el femenino en Argentina: uno es profesional desde 1931 y el otro desde 2019. Los varones le llevan 88 años de diferencia en cuanto a desarrollo y crecimiento a las chicas, y es inevitable que actualmente existan diferencias. Y aquí surge la pregunta: ¿Qué se puede hacer para que la brecha se achique? Cambiando las reglas no, eso está más que claro.

Jugar al fútbol para una nena no es tan sencillo. La sociedad y sus prejuicios son un obstáculo para aquellas niñas que aman el deporte. Muchísimos clubes no tienen divisiones infantiles femeninas, y eso pone en desigualdad a las chicas en comparación con los varones. Las niñas deben recibir estímulo desde pequeñas. Que se amiguen antes con la pelota. Debe haber más oportunidades. Además, ¿por qué no pensar en divisiones infantiles mixtas?

Debe haber divisiones infantiles mixtas. Sin distinción alguna de sexo, con estímulo desde una temprana edad y el mismo entrenamiento. ¿Qué hace pensar que una nena no podría tener el mismo rendimiento que un nene? Para tener precisiones científicas, Diario Realidad se contactó con Ramiro Colabianchi (Matrícula N° 15.187), el médico genetista más reconocido de la ciudad de Rosario. “Actualmente las diferencias son innegables, pero hay una construcción social acerca de la fuerza física. Muy probablemente si recibieran estímulos desde chicas, las condiciones serían mas equilibradas“, subrayó.

En el inicio de la pubertad comienzan a desarrollarse los caracteres secundarios más importantes, y es ahí cuando hay más desarrollo muscular en uno que en otro“, explicó Colabianchi acerca de cuándo aparecen las primeras diferencias entre el cuerpo del hombre y la mujer. Es decir que tranquilamente, en una etapa formativa infantil, niños y niñas podrían convivir en un mismo equipo. ¿Alguien duda que el crecimiento del fútbol femenino sería mayor si los clubes adoptaran esta medida? La sociedad, y el fútbol, se deben una deconstrucción y permitirse incluir, desde una temprana edad, a las mujeres.

Ramiro es un convencido de que las diferencias no son tantas y es más bien una construcción social: “Pienso que se puede hacer mixto. Las diferencias no son tantas entre géneros, sino entre individuos, y ¿por qué no en un futuro juntar todas las edades?“, expresó. “Las diferencias notorias son de predisposición y de cómo se entrenan. Es muy probable que si las nenas entrenen a la par de los nenes, en el futuro casi no haya diferencias. Hay que sacar del paradigma que ´la diferencia física está porque sí´, habría que estudiar y entrenar a todos por igual“, remarcó Colabianchi.

Lo cierto es, que como primera medida, los clubes no deberían separar nenes y nenas. Si un niño y una niña de la misma edad, entrenan de la misma manera, ¿por qué el varón va a ser mejor? Debemos derribar mitos machistas. El fútbol argentino se debe a sí mismo la inclusión de la mujer. Por un fútbol argentino más inclusivo, y como primer instancia, con divisiones infantiles mixtas.

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