El uso de robots y otras formas de inteligencia artificial en tiempos de coronavirus

Ejemplos de tecnologías para optimizar la atención médica, evitar reducir la tasa de contagios y monitorear el distanciamiento social.

Recientemente se difundieron imágenes de robots atendiendo a comensales en Holanda. Se trata de una iniciativa que busca reducir el contacto entre humanos con el fin de reducir las chances de contagio. Es una medida que surge en el marco de una apertura programada que se comenzó a llevar a cabo en diferentes países.

Es un ejemplo más de los diversos usos que se le han dado a los robots en este contexto y que van desde su uso para monitorear el distanciamiento social, limpiar establecimientos, hacer delivery, atender pacientes y hasta para la entrega de diplomas universitarios.

En China, desde inicios de la pandemia, se estuvieron utilizando robots para algunas entregas de comida, así como para realizar algunas actividades dentro de los hospitales como para llevar medicamentos a los pacientes. Del mismo modo se emplean en algunas instituciones de Italia, así como en otros países.

También se estuvieron empleando robots con esta finalidad en Estados Unidos. Tal es el Hospital Brigham and Women, en Boston para atender pacientes por medio de telemedicina.

En esa institución se comenzó a utilizar el robot cuadrúpedo Spot, de la empresa Boston Dynamic. El aparato fue adaptado y se le sumó una tablet en la parte superior, a modo de “rostro digital” desde donde los médicos interactúan con los pacientes para poder atenderlos y hacerles un seguimiento remoto. La empresa decidió liberar el código de esta implementación en GitHub para que otros hospitales puedan implementar esta herramienta.

Además de emplearse para la atención médica o para repartir alimentos, los robots han sido utilizado en otras tareas de asistencias como pasó en una universidad de Japón donde se empleó esta tecnología para una ceremonia de entrega de diplomas.

Este abril, los estudiantes de la Business Breakthrough University (BBT) en Tokio tuvieron una particular graduación que incluyó robots y tablets decoradas con birretes. En esa graduación virtual los alumnos se hicieron “presente” en la ceremonia por medio de robots con ruedas y vestidos con toga, que llevaban como rostro una tablet donde se veía los rostros de los alumnos que se habían conectado por medio de una plataforma de videollamada.

Los robots se están utilizando para monitorear el distanciamiento social en ámbitos públicos. Al menos así se está empleando Spot en Singapur, donde el aparto emite un mensaje que recuerda la importancia de respetar esta medida para disminuir las chances de contagio de COVID-19.

El big data también se convirtió en protagonista de esta pandemia. Este concepto que hace alusión a la compilación y análisis de grandes volúmenes de información puede ver plasmada en mapas como el desarrollado por la Universidad Johns Hopkins, que permiten conocer el avance de la pandemia en diferentes partes del mundo; así como los mapas de movilidad que desarrollaron compañías como Google o Apple que permitieron conocer cómo cambió la forma de moverse de los usuarios de la mano de la implementación de diferentes cuarentenas.

A esto se suman las aplicaciones de rastreo de contacto que permite identificar y frenar posibles cadenas de contagios, por medio de celulares.

Para monitorear y evaluar el ámbito social en ámbitos públicos y privados han surgido otras iniciativas que implican la integración de inteligencia artificial en cámaras de seguridad. Tal es el caso de la solución que ofrecen la empresa argentina Practia, Motorola Solutions o la startup Landing AI dirigida por Andrew Ng.

Este tipo de tecnología, basada en aprendizaje automático, identifica imágenes de video para ayudar a que se cumpla esta norma, con el fin de reducir las chances de transmisión del Covid-19 entre los trabajadores. Entre otras cosas, la pandemia mostró nuevas opciones o utilidades para los múltiples desarrollos tecnológicos que hay basados en dos grandes pilares: aprendizaje automático y big data.

Fuente: Infobae

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