¡Peligro, vivís en Rosario!

El mes de septiembre, lejos de traer buenas noticias, arrancó con misma cantidad de asesinatos que días. En medio de la pandemia del coronavirus, la ciudad de Rosario se ve envuelta en balas y sangre y parece algo de nunca acabar.

[Por Lucas Monza]. Catorce crímenes en catorce días. Sí, catorce. El mes de septiembre comenzó bajo una lluvia de balas que algunas fueron mortales. Otras hirieron, y otras solo intimidaron. Lo cierto es que así es complicado vivir. Y sí, quién no va a querer buscar nuevos horizontes si en esta ciudad salís a la calle, al trabajo o vas a hacer una compra y no sabés si volvés.

No hay medidas de seguridad, no hay renovación tecnológica, no hay infraestructura y esto viene de hace años. Años de gobiernos socialistas que poco hicieron por cuidar la vida de los rosarinos tienen sus consecuencias. Cotidianamente Diario Realidad refleja en notas lo que sucede en la ciudad. Robos, entraderas, balaceras y asesinatos son una constante en nuestras noticias diarias. La pregunta es: ¿Hasta cuando?

Noticias que lamentablemente se suben a diario.

¿Hasta cuando vamos a soportar el temor por uno mismo y por los nuestros? ¿Hasta cuando los delincuentes van a tener vía libre para hacer lo que quieran, cuando quieran y donde quieran? ¿Nadie va a hacer nada? ¿Todos van a mirar siempre para otro lado? Preguntas que nos hacemos constantemente. Los políticos prometen, prometen y prometen. ¿Y cuando van a cumplir? La policía, muchas veces cómplice, no tiene las herramientas para combatir el delito. Cerraron comisarías con el objetivo de que haya más agentes en la calle. ¿Alguien los ve?

Parece que cada vez hay menos, en lugar de más. Para colmo, muchos de los patrulleros están deteriorados y otras tantas veces, no tienen nafta. Encima, en la última semana entraron en conflicto por los miserables salarios que tienen los oficiales. Y lejos de defenderlos pero usando el sentido común y recurriendo a una frase bastante usual en el rubro, ¿cómo muchos no van a caer en la corrupción si con lo que les pagan no pueden mantener a una familia? Y los que mantienen su honor, ¿cómo van a arriesgar su vida por dos mangos? Sin dudas que esto viene de hace décadas, el déficit policial es algo que jamás se arregló y dudo que se vaya a arreglar.

El cambio debe empezar desde arriba. Que nuestros representantes de una vez por todas cumplan con sus promesas, que hagan lo que tienen que hacer y dejen los egos, los negocios, la obsecuencia y pongan el ojo donde lo tienen que poner. Quedarse con lo bueno y mejorar lo malo, no es tan difícil. Rosario se convirtió en una ciudad sangrienta, en un lugar inhabitable. Políticos corruptos, policías cómplices, y a eso, siempre lo paga el ciudadano. El que paga los impuestos, el que hace las cosas bien y el que elección tras elección confía en las promesas y lo terminan decepcionando.

141 acribillados en 258 días registra Rosario. Un número alarmante, un número que asusta. Hombres y mujeres, ancianos, jóvenes o niños. Por robos, por drogas, por ajuste de cuentas, o sin motivo. Datos que cada día aumentan y que nadie sigue sin hacer nada. La pandemia del Covid-19 parecía que iba a calmar las aguas, pero todo lo contrario. No existe cuarentena ni aislamiento para los delincuentes, que día a día siguen haciendo de las suyas como quieren, porque lograron tanta impunidad que nada les importa, ya que nadie los detiene. Y si los detienen, saben que volver a la libertad está a la vuelta de la esquina. Porque la justicia es así, porque va a seguir siendo así y nadie la va a cambiar. Lamentablemente, el panorama es triste y desolador. Tenemos que seguir cuidándonos entre nosotros, esperando que nunca nos toque de cerca. ¡Peligro, vivís en Rosario!

Dejá una respuesta

Open chat
Diario Realidad valora tu información , no dudes en enviarla. Nuestra responsabilidad es chequear la noticia para que luego sea publicada.